Holaaaaaa!!!!!!!!
Soy persona que se alarma
Que siente que se avecina
Siempre hay un boludo
Que se caga en la rima.
Acepto me molesta
Esta muestra de indiferencia
Ante el hecho inevitable
De la rima y su ausencia.
No se por qué sucede
Que el artista no coloca
Donde debe corresponder
¿es boludo o se equivoca?
Si me vienen con intenciones
De quitársela de encima
Si es así, díganme
Pa que mierda está la rima.
Prefieren disonar
O apresurar nuevas frases
Tampoco es tan difícil
¿Qué de rimar no son capaces?
Es fácil mi amigo
Sinceramente lo digo
A vos rima yo te sigo
Desde el culo hasta el ombligo
Es sencillo rimar
Hay que saber dilucidar
De a poco transcribir
Lo que vamos a decir.
La rima es sencilla
Como doblar la rodilla
O tomar una pastilla
Con formita de ardilla
Si se te cruza una pandilla
Levantate de la silla
Prepará bien la camilla
Pa cuando te metan la morcilla.
Ya dije la rima es sencilla
Ni violeta, ni amarilla
Una rima no se trilla
Con su luz proppia ella brilla
Aaahhh y Silvita….
Mi corazón se agita
De vos casi me olvido
Y con desprecio te despido
Chauuuuuuuu!!!!
martes, 26 de mayo de 2009
martes, 12 de mayo de 2009
31º edición – Los colores del humor
Holaaaaaa!!!!!!!!
Como alguna vez se han catalogado las películas por estilo, al sentido del humor también se le han impuesto ciertas diferencias bien marcadas, pero en este caso, lo han resuelto con colores. Y yo, con permiso de mi mismo, he agregado o inventado nuevos matices al humor que tan bien nos hace a la salud. Pues de este modo, aquí les muestro los distintos tipos de “tonalidades” que posée este, nuestro séptimo sentido:
Humor blanco: se suele utilizar con niños o entre ellos mismos, este es el humor más sutil, mas sencillo, sin agresiones, sin malas palabras, sin ironía, sin maldad, por lo tanto no sirve para nada y apesta.
Humor negro: bueno, este es un tipo ya de adultos, pero no sólo eso, sino adultos que disfrutan la ironía, lo asqueroso, lo mórbido, lo necroso, lo fatal, lo funesto, obvio que por eso su color, de aquí provienen todos los chistes con muertos, discriminaciones, y muchas veces con toques sexuales. Demasiado en televisión no se usa porque la mayoría de la gente teleespectadora, no separa la broma del contexto y se toma con seriedad algo que carece de esa virtud.
Humor amarillo: es el chusmerío con gracia, lo que hacen las viejas al pedo, las chicas en los recreos, las vecinas del barrio que se cansan de rascarse la argolla llena de telarañas, las señoritas cuando van todas al baño, y se remite a contar las pelotudeses que hacemos los que nos dedicamos a pintar nuestro humor con otros colores no tan “patito” Luego la caja cuadrada le vió lo redituable y empezó a meter programas que hicieran eso: contar las boludeses que hace Silvita (ella no se encarga de hacer otro tipo de humor, ella ya es un chiste andante), y todos los otros tarambanas que aparecen en la tele durante la tarde: modelos, putos, vedets, y toda esa basura.
Humor verde: tiene que ver con todas las alusiones y bromas que se hacen con respecto a los fuma-porros, tiene que ver con su ideosincracia, sus términos, su seudo-cultura, y su vocabulario que consiste usar estas palabras: falsearla – bajón – fasoooooo – tuca – porro – toy re-loco – careta – lillos – si no está meada no sirve – este te la re dá – etc, y todo el entendimiento que tienen entre ellos al utilizar estos términos se los denomina con el color más adecuado.
Humor salmón: este es el que usa nuestro enemigo enmascarado de Marcelito!!!!! Y el por qué del color tiene que ver con que mucha gente, dice que el salmón no es un color. Se caracteriza por ser pedante y muy barato, muestro un par de tetas, una mina idiota diciendo lo idiota que es, …oooooosooooooooo….., carna!, el jugo loco, el dinosaurio bernardo y toda esa payasada, no tiene ni contenido ni mensaje alguno; de hecho, a varios nos brinda malhumor y tristeza.
Humor rojo: este es referido al sarcasmo y a la ironía, pero en su plenitud, el tono de rojo es porque se me canta el orto que sea así, me cabió ese color y ya. Este sentido, es muy polémico, a causa de la gente que dice que no le gusta porque no lo entiende, o porque hay gente que al igual que con el negro, se toma en serio la broma y en vez de chiste, termina siendo una discusión pelotuda. Entonces, quienes nos gusta este colorcito del humor, tenemos que andar fijándonos a cual personita elegimos para implementarlo.
Yo estoy seguro que Silvita…me entendería todos mis chistes, es una mujer muy inteligente y emprendedora, nada burda ni maleducada. Te quiero Silvita!!!!!!!!!!! Y sobre todas las cosas, te respeto muchísimo.
Como alguna vez se han catalogado las películas por estilo, al sentido del humor también se le han impuesto ciertas diferencias bien marcadas, pero en este caso, lo han resuelto con colores. Y yo, con permiso de mi mismo, he agregado o inventado nuevos matices al humor que tan bien nos hace a la salud. Pues de este modo, aquí les muestro los distintos tipos de “tonalidades” que posée este, nuestro séptimo sentido:
Humor blanco: se suele utilizar con niños o entre ellos mismos, este es el humor más sutil, mas sencillo, sin agresiones, sin malas palabras, sin ironía, sin maldad, por lo tanto no sirve para nada y apesta.
Humor negro: bueno, este es un tipo ya de adultos, pero no sólo eso, sino adultos que disfrutan la ironía, lo asqueroso, lo mórbido, lo necroso, lo fatal, lo funesto, obvio que por eso su color, de aquí provienen todos los chistes con muertos, discriminaciones, y muchas veces con toques sexuales. Demasiado en televisión no se usa porque la mayoría de la gente teleespectadora, no separa la broma del contexto y se toma con seriedad algo que carece de esa virtud.
Humor amarillo: es el chusmerío con gracia, lo que hacen las viejas al pedo, las chicas en los recreos, las vecinas del barrio que se cansan de rascarse la argolla llena de telarañas, las señoritas cuando van todas al baño, y se remite a contar las pelotudeses que hacemos los que nos dedicamos a pintar nuestro humor con otros colores no tan “patito” Luego la caja cuadrada le vió lo redituable y empezó a meter programas que hicieran eso: contar las boludeses que hace Silvita (ella no se encarga de hacer otro tipo de humor, ella ya es un chiste andante), y todos los otros tarambanas que aparecen en la tele durante la tarde: modelos, putos, vedets, y toda esa basura.
Humor verde: tiene que ver con todas las alusiones y bromas que se hacen con respecto a los fuma-porros, tiene que ver con su ideosincracia, sus términos, su seudo-cultura, y su vocabulario que consiste usar estas palabras: falsearla – bajón – fasoooooo – tuca – porro – toy re-loco – careta – lillos – si no está meada no sirve – este te la re dá – etc, y todo el entendimiento que tienen entre ellos al utilizar estos términos se los denomina con el color más adecuado.
Humor salmón: este es el que usa nuestro enemigo enmascarado de Marcelito!!!!! Y el por qué del color tiene que ver con que mucha gente, dice que el salmón no es un color. Se caracteriza por ser pedante y muy barato, muestro un par de tetas, una mina idiota diciendo lo idiota que es, …oooooosooooooooo….., carna!, el jugo loco, el dinosaurio bernardo y toda esa payasada, no tiene ni contenido ni mensaje alguno; de hecho, a varios nos brinda malhumor y tristeza.
Humor rojo: este es referido al sarcasmo y a la ironía, pero en su plenitud, el tono de rojo es porque se me canta el orto que sea así, me cabió ese color y ya. Este sentido, es muy polémico, a causa de la gente que dice que no le gusta porque no lo entiende, o porque hay gente que al igual que con el negro, se toma en serio la broma y en vez de chiste, termina siendo una discusión pelotuda. Entonces, quienes nos gusta este colorcito del humor, tenemos que andar fijándonos a cual personita elegimos para implementarlo.
Yo estoy seguro que Silvita…me entendería todos mis chistes, es una mujer muy inteligente y emprendedora, nada burda ni maleducada. Te quiero Silvita!!!!!!!!!!! Y sobre todas las cosas, te respeto muchísimo.
jueves, 7 de mayo de 2009
30º edición – Cambiame la música
Holaaaaaa!!!!!!!!
Ahora, y desde hace rato, es facilísimo meter 100 canciones en un CD gracias al método “mp3”. Es cómodo, práctico, económico, y es terriblemente atentativo contra los grupos y solistas musicales, discográficas (que poco me importan), y lo peor de todo atentamos contra nosotros mismos, ya que dejamos de apreciar lo que es un verdadero “album” o “LP”.
A estas alturas nada debe sorprendernos, somos cada día mas simplistas, mas cómodos, menos detallistas, y nos estamos convirtiendo en una especie que espera que nos den todo servido. Lo hacemos con los servicios de delivery, compras por Internet, controles remotos, microondas, lavaplatos, etc…y entre otras cosas, lo hacemos con la música. Repito, es muy práctico tener la discografía de Miranda en un solo CD (el tema es para que mierda uno quiere eso), pero no nos damos cuenta que de este modo, dejamos de “degustar” cada canción o disco que escuchamos como realmente se debería hacer; es como la tabla que para mi gusto es bien acertada: “mientras más elementos tengo, menos valor le doy a cada parte” y por lo tanto, nos damos cuenta que queremos que Lolo, se meta la guitarra bien en el orto. Algo que suele suceder es que tenemos la tendencia de querer abarcar todo, queremos y /o necesitamos acapararlo todo y por lo tanto, en este caso puntual, queremos escuchar todas las canciones a la vez, y es así como vamos pasando de tema sin siquiera llegar a un estribillo o coro. Sería muy distinto si uno tuviera sólo un album de los Pimpinela, en ese caso ni te gastas en oirlo, pero si tuviésemos un disco de por ejemplo, Soda Stereo, lo escucharíamos entero; prestaríamos mas atención a cada track que si poseyéramos la discografía completa en un único Cd. A todo esto, le voy a sumar que la calidad de sonido de cada canción se deteriora con la compresión que recibe al convertirse de archivo de audio a archivo mp3, y que si uno lo tiene en este formato, se pierde de tener el librito con fotos y letras y demases, que muchas veces le dan un toque especial al disco en cuestión.
Es obvio que la diferencia de precio es abismal, un Cd de audio cuesta 20 pesos de promedio, y en un CD grabable en mp3 entran aproximadamente 10 álbumes costando un precio estimable de 1,20, o sea, si quisiéramos la discografía de los Backstreet Boys en discos originales nos costaría (en el caso que sean 10 LP) un total de 200 mangos, y si lo tenemos en mp3, equivale al precio que mencione recientemente. Quiza se pueda llegar a un equilibrio, bajando precios de discos originales, o uno mismo grabándose de a un disco por CD, eso va ir en cada uno, depende como desée apreciar lo que escucha, y agradezco enormemente que no me gusten comprar los discos originales, ni me gusta la Mona Jiménez….
Aaaahhhhh…y Silvita, ni en mp3 te pienso escuchar!!!!!!!!!!!!!!!!!
Ahora, y desde hace rato, es facilísimo meter 100 canciones en un CD gracias al método “mp3”. Es cómodo, práctico, económico, y es terriblemente atentativo contra los grupos y solistas musicales, discográficas (que poco me importan), y lo peor de todo atentamos contra nosotros mismos, ya que dejamos de apreciar lo que es un verdadero “album” o “LP”.
A estas alturas nada debe sorprendernos, somos cada día mas simplistas, mas cómodos, menos detallistas, y nos estamos convirtiendo en una especie que espera que nos den todo servido. Lo hacemos con los servicios de delivery, compras por Internet, controles remotos, microondas, lavaplatos, etc…y entre otras cosas, lo hacemos con la música. Repito, es muy práctico tener la discografía de Miranda en un solo CD (el tema es para que mierda uno quiere eso), pero no nos damos cuenta que de este modo, dejamos de “degustar” cada canción o disco que escuchamos como realmente se debería hacer; es como la tabla que para mi gusto es bien acertada: “mientras más elementos tengo, menos valor le doy a cada parte” y por lo tanto, nos damos cuenta que queremos que Lolo, se meta la guitarra bien en el orto. Algo que suele suceder es que tenemos la tendencia de querer abarcar todo, queremos y /o necesitamos acapararlo todo y por lo tanto, en este caso puntual, queremos escuchar todas las canciones a la vez, y es así como vamos pasando de tema sin siquiera llegar a un estribillo o coro. Sería muy distinto si uno tuviera sólo un album de los Pimpinela, en ese caso ni te gastas en oirlo, pero si tuviésemos un disco de por ejemplo, Soda Stereo, lo escucharíamos entero; prestaríamos mas atención a cada track que si poseyéramos la discografía completa en un único Cd. A todo esto, le voy a sumar que la calidad de sonido de cada canción se deteriora con la compresión que recibe al convertirse de archivo de audio a archivo mp3, y que si uno lo tiene en este formato, se pierde de tener el librito con fotos y letras y demases, que muchas veces le dan un toque especial al disco en cuestión.
Es obvio que la diferencia de precio es abismal, un Cd de audio cuesta 20 pesos de promedio, y en un CD grabable en mp3 entran aproximadamente 10 álbumes costando un precio estimable de 1,20, o sea, si quisiéramos la discografía de los Backstreet Boys en discos originales nos costaría (en el caso que sean 10 LP) un total de 200 mangos, y si lo tenemos en mp3, equivale al precio que mencione recientemente. Quiza se pueda llegar a un equilibrio, bajando precios de discos originales, o uno mismo grabándose de a un disco por CD, eso va ir en cada uno, depende como desée apreciar lo que escucha, y agradezco enormemente que no me gusten comprar los discos originales, ni me gusta la Mona Jiménez….
Aaaahhhhh…y Silvita, ni en mp3 te pienso escuchar!!!!!!!!!!!!!!!!!
sábado, 2 de mayo de 2009
29º edición – La dicha es mucha en la ducha
Holaaaaaa!!!!!!!!
Bañarse, placer de algunos, castigo para otros; es algo nuestro de cada día…bueno para muchos es de cada día, de otros es de cada tanto…
Yo disfruto la ducha en verano de una forma increíble, soy de meterme en la bañera entre 1 y 3 veces por día, en otoño ya es 1 vez por día, y en invierno, bueno, yo soy de los otros che. Y posta, no soy un mugriento ni nada, es que me cago de frío en junio, julio y agosto, y la verdad que lo sufro. Tendría que implementar nuevas técnicas para no cagarme de frío antes de meterme y cuando salgo, porque esos son los momentos más críticos a la hora de bañarse para Thoben.
Pero ya dejando de lado mi mugrienta estación, el tema loco, es el olor a chivo. Hay cada hijo de puta que posta te mata, agradezco no ser de esos, me embadurno tanto con desodorante que ni siquiera Bilardo se daría cuenta que no me duché; pero hay cada ejemplar que es capaz de desmayar a un burro con su barandón axilar. La verdad es incómodo estar con alguien al lado que tenga “chivazo”, porque tenés que estar disimulando que tu naríz se muere por respirar aire puro, y tus arcadas te las tenés que meter en el culo para que “señor chivo” no se de cuenta. Ojo, si hay confianza le podés decir: “Cuchame una cosa pedazo de negro feo, ¿sabías que existen los desodorantes?” y las minas, Dios!, tienen ese olor ácido cuando chivan que te dan ganas de llorar, ma que cebolla ni que nada, si hicieran los mata-cucarachas basados con su hedor de axilas, seguro que las extinguirían de una vez por todas!...faaaaaaa…lo que debe ser Silvita luego de una caminata de 3 kilómetros bajo el sol con 40ª de temperatura en plena ciudad de Bs As, que Dios se apiade de nosotros!
Y bueno, a la vez, cada persona, cuando decide bañarse, tiene su estilo, o sea, por donde empieza y por donde termina. La gente que arranca por el cabello y termina por los pies, ya que dice que así la mugre se va yendo pa abajo hasta que se queda en la bañera; otros comienzan por el pecho – brazos – cara – partes íntimas – piernas - pies – y terminan con el pelo, el por qué de esto no tengo la más puta idea, y eso que antes yo lo hacía así. Están los que cantan mientras se enjabonan, los que se creen que cantan mientras se enjabonan, los que se masturban, los que se afeitan, los que se afeitan y masturban, los que van con el grabador, los que van con el grabador, se afeitan y se masturban, los que observan como crece su culo de tanto comer y tar sentado mientras se enjabonan, los que nos miramos el culo como crece de tanto comer y tar sentado, llevamos el grabador, nos afeitamos, creemos que sabemos cantar y nos masturbamos.
Hay de todo un poco, y cada uno tiene su estilo y onda pa bañarse, cada uno sabe darle su toque, y bueno, suele surgir solo un problema, y hay que ser prevenido…, si se te cae el jabón…..
Bañarse, placer de algunos, castigo para otros; es algo nuestro de cada día…bueno para muchos es de cada día, de otros es de cada tanto…
Yo disfruto la ducha en verano de una forma increíble, soy de meterme en la bañera entre 1 y 3 veces por día, en otoño ya es 1 vez por día, y en invierno, bueno, yo soy de los otros che. Y posta, no soy un mugriento ni nada, es que me cago de frío en junio, julio y agosto, y la verdad que lo sufro. Tendría que implementar nuevas técnicas para no cagarme de frío antes de meterme y cuando salgo, porque esos son los momentos más críticos a la hora de bañarse para Thoben.
Pero ya dejando de lado mi mugrienta estación, el tema loco, es el olor a chivo. Hay cada hijo de puta que posta te mata, agradezco no ser de esos, me embadurno tanto con desodorante que ni siquiera Bilardo se daría cuenta que no me duché; pero hay cada ejemplar que es capaz de desmayar a un burro con su barandón axilar. La verdad es incómodo estar con alguien al lado que tenga “chivazo”, porque tenés que estar disimulando que tu naríz se muere por respirar aire puro, y tus arcadas te las tenés que meter en el culo para que “señor chivo” no se de cuenta. Ojo, si hay confianza le podés decir: “Cuchame una cosa pedazo de negro feo, ¿sabías que existen los desodorantes?” y las minas, Dios!, tienen ese olor ácido cuando chivan que te dan ganas de llorar, ma que cebolla ni que nada, si hicieran los mata-cucarachas basados con su hedor de axilas, seguro que las extinguirían de una vez por todas!...faaaaaaa…lo que debe ser Silvita luego de una caminata de 3 kilómetros bajo el sol con 40ª de temperatura en plena ciudad de Bs As, que Dios se apiade de nosotros!
Y bueno, a la vez, cada persona, cuando decide bañarse, tiene su estilo, o sea, por donde empieza y por donde termina. La gente que arranca por el cabello y termina por los pies, ya que dice que así la mugre se va yendo pa abajo hasta que se queda en la bañera; otros comienzan por el pecho – brazos – cara – partes íntimas – piernas - pies – y terminan con el pelo, el por qué de esto no tengo la más puta idea, y eso que antes yo lo hacía así. Están los que cantan mientras se enjabonan, los que se creen que cantan mientras se enjabonan, los que se masturban, los que se afeitan, los que se afeitan y masturban, los que van con el grabador, los que van con el grabador, se afeitan y se masturban, los que observan como crece su culo de tanto comer y tar sentado mientras se enjabonan, los que nos miramos el culo como crece de tanto comer y tar sentado, llevamos el grabador, nos afeitamos, creemos que sabemos cantar y nos masturbamos.
Hay de todo un poco, y cada uno tiene su estilo y onda pa bañarse, cada uno sabe darle su toque, y bueno, suele surgir solo un problema, y hay que ser prevenido…, si se te cae el jabón…..
miércoles, 29 de abril de 2009
28º edición – El arte de morfar
Holaaaaaa!!!!!!!!
A la vez, mientras mucha gente destroza el arte de beber vino como los Héroes ya nos han dicho, la mayoría de las personas no saben disfrutar el “arte de morfar” como es debido. Ya sabemos que el “arte”, está dividido en varias ramas, y tiene que ver con formas de expresarse con el alma de cada individuo; pero creo y considero, que hay ciertas categorías que aún no son bien tenidas en cuenta como corresponde.
Morfar, deglutir, comer, lastrar, es uno de los placeres mas enormes que posée el ser humano, y nosotros como bestias cavernícolas que somos, no lo sabemos apreciar como se debe. ¿Cuántas veces nos hemos encontrado en la calle comiendo un pancho de un kiosco clandestino donde el vendedor nos recuerda a Rodolfo Ranni después de una epidemia de poliomelitis, y prácticamente, sin saber la fecha de caducidad de la mayonesa y la cosa esa medio verde que le pusimos, lo terminamos a las apuradas porque se nos iba el bondi?...Mal, mal mal y recontra mal!!!!!!!!!, sacrilegio!!!!! La comida debe degustarse, debe ser percibida por el olfato, ser probada y masticada con delicadeza, saboreando cada mordisco, sintiendo los diversos sabores en nuestro paladar,…no así a lo bruto en el quilombo de la estación de Constitución corriendo al que nos afanó la cartera y esquivando la mirada al cartel gigante de Silvita en ropa interior, así no va gente!
Vamos por paso, aprendamos lo que es realmente el arte de morfar como Dios manda:
- Primero y principal, debemos estar sentados, no importa donde, no hay excusa, si estamos en la calle, nos sentamos en el piso o en un cantero, o en la entrada de una casa. Obviamente, se preferirá una mesa, pero bueno, uno no siempre dispondrá de una a la hora de lastrarse algo, por supuesto las manos limpias, y sin excusas con esto de que estoy en la calle y no tengo donde lavarme!, ya existen jabones líquidos que uno puede llevar en el bolsillo, no son caros y nos sacan de este apuro, y por último en el primer paso, el cuello y espalda relajados.
- Segundo, cuando ya hemos olvidado la imagen de Silvita en ropa interior, nos olvidamos de la cara de nuestro jefe, de nuestra mujer, suegra, suegro, hijos, familia, perro, la paloma que nos cagó hace 4 minutos, el carterista de la otra cuadra, el hecho que nos acaban de echar de nuestro trabajo, los mellizos que espera nuestra esposa,…cuando ya olvidamos todo, ahí nos disponemos a mirar a nuestro alimento. Lo observamos, le brindamos candor con nuestra mirada, pensamos en lo rico que es ese sánguche de suela de zapato, lo que lo vamos a disfrutar con nuestras muelas que nos quedan. Lo ojeamos diciéndole: “No te das una idea lo que deseo comerte, te lo juro, tengo un hambre que me comería una teta entera de Silvita, y no exagero!, te deseo con todo mi estómago, quiero sentirte en mi boca, presionarte y cortarte con mis dientes y sentir como atraviesas mi faringe, estómago, y demases, así que, arroz hervido de anoche, preparate para ser devorado por este individuo que te observa con calidez y pasión”, este enunciado puede reemplazarse por: “La puta que lo parió, se me quemó la mitad del pan, bueno loco, a lastrá’ se ha dicho”
- - Tercero, oler la porción de comida, olfatearla, nada de excusas de narices tapadas, apreciar su olor, inhalar su aroma y vibrar de la emoción de saber que en un ratito, esa sopa de arvejas va a desplazarse por casi todo nuestro organismo, de paso, uno verifica si ese bocado, está en condiciones de ser deglutido por un ser humano, no vaya a ser que las condiciones no den ni para que las coma Bave.
- Cuarto, comienza la ignición, el morfi despega con un halo formado por cubiertos o nuestras propias manos, directo a su destino, nuestra hambrienta boca. El viaje debe ser lento para evitar colisiones en mejillas o barbas, con una dirección de 45 grados hacia la parte inferior de nuestra geta, y debe ser una cantidad razonable para evitar atoros, y malestares dentales.
- Quinto, la masticación, es imprescindible que sea lenta y delicada, con suaves movimientos de mandíbula, con leves acompañamientos de la lengua, con los ojos cerrados se degusta mejor, y algo además muy importante, nada de hablar! Este momento es glorioso, nadie ni nada nos debe interrumpir, no nos interesa nada ni nadie, sólo lo que estamos mordiendo, no hay charla, no hay pensamientos, sencillamente placer de estar saboreando esa pata de pollo que encontramos en la basura del vecino.
- Sexto y ante-último, tragar, este acto, también debe ser lento, tranquilo con la espalda bien derecha, los hombros relajados, la mente en blanco y con la mirada en el siguiente bocado.
- Séptimo y último, cuando terminamos de deglutir, bebemos un poco de líquido, en lo posible no gaseoso, con cortos sorbos, evitando tragar aire para luego no ponerse a hacer el papel de pelotudo como en la publicidad de Hepatalgina, y cuando ya sentimos que toda la comida bajó a donde debería estar, nos disponemos a estirar las piernas 2 minutos, y luego de recordar el sabroso sabor de lo que acabamos de morfar, nos paramos y seguimos con nuestras obligaciones.
Con este método, uno comería mejor, realmente disfrutaría el arte de comer como corresponde, y todos andaríamos con menos dolores, mejor alimentados, y con mucho mejor humor en la vida, y como diría el payaso de Francella: “A comerla……”
A la vez, mientras mucha gente destroza el arte de beber vino como los Héroes ya nos han dicho, la mayoría de las personas no saben disfrutar el “arte de morfar” como es debido. Ya sabemos que el “arte”, está dividido en varias ramas, y tiene que ver con formas de expresarse con el alma de cada individuo; pero creo y considero, que hay ciertas categorías que aún no son bien tenidas en cuenta como corresponde.
Morfar, deglutir, comer, lastrar, es uno de los placeres mas enormes que posée el ser humano, y nosotros como bestias cavernícolas que somos, no lo sabemos apreciar como se debe. ¿Cuántas veces nos hemos encontrado en la calle comiendo un pancho de un kiosco clandestino donde el vendedor nos recuerda a Rodolfo Ranni después de una epidemia de poliomelitis, y prácticamente, sin saber la fecha de caducidad de la mayonesa y la cosa esa medio verde que le pusimos, lo terminamos a las apuradas porque se nos iba el bondi?...Mal, mal mal y recontra mal!!!!!!!!!, sacrilegio!!!!! La comida debe degustarse, debe ser percibida por el olfato, ser probada y masticada con delicadeza, saboreando cada mordisco, sintiendo los diversos sabores en nuestro paladar,…no así a lo bruto en el quilombo de la estación de Constitución corriendo al que nos afanó la cartera y esquivando la mirada al cartel gigante de Silvita en ropa interior, así no va gente!
Vamos por paso, aprendamos lo que es realmente el arte de morfar como Dios manda:
- Primero y principal, debemos estar sentados, no importa donde, no hay excusa, si estamos en la calle, nos sentamos en el piso o en un cantero, o en la entrada de una casa. Obviamente, se preferirá una mesa, pero bueno, uno no siempre dispondrá de una a la hora de lastrarse algo, por supuesto las manos limpias, y sin excusas con esto de que estoy en la calle y no tengo donde lavarme!, ya existen jabones líquidos que uno puede llevar en el bolsillo, no son caros y nos sacan de este apuro, y por último en el primer paso, el cuello y espalda relajados.
- Segundo, cuando ya hemos olvidado la imagen de Silvita en ropa interior, nos olvidamos de la cara de nuestro jefe, de nuestra mujer, suegra, suegro, hijos, familia, perro, la paloma que nos cagó hace 4 minutos, el carterista de la otra cuadra, el hecho que nos acaban de echar de nuestro trabajo, los mellizos que espera nuestra esposa,…cuando ya olvidamos todo, ahí nos disponemos a mirar a nuestro alimento. Lo observamos, le brindamos candor con nuestra mirada, pensamos en lo rico que es ese sánguche de suela de zapato, lo que lo vamos a disfrutar con nuestras muelas que nos quedan. Lo ojeamos diciéndole: “No te das una idea lo que deseo comerte, te lo juro, tengo un hambre que me comería una teta entera de Silvita, y no exagero!, te deseo con todo mi estómago, quiero sentirte en mi boca, presionarte y cortarte con mis dientes y sentir como atraviesas mi faringe, estómago, y demases, así que, arroz hervido de anoche, preparate para ser devorado por este individuo que te observa con calidez y pasión”, este enunciado puede reemplazarse por: “La puta que lo parió, se me quemó la mitad del pan, bueno loco, a lastrá’ se ha dicho”
- - Tercero, oler la porción de comida, olfatearla, nada de excusas de narices tapadas, apreciar su olor, inhalar su aroma y vibrar de la emoción de saber que en un ratito, esa sopa de arvejas va a desplazarse por casi todo nuestro organismo, de paso, uno verifica si ese bocado, está en condiciones de ser deglutido por un ser humano, no vaya a ser que las condiciones no den ni para que las coma Bave.
- Cuarto, comienza la ignición, el morfi despega con un halo formado por cubiertos o nuestras propias manos, directo a su destino, nuestra hambrienta boca. El viaje debe ser lento para evitar colisiones en mejillas o barbas, con una dirección de 45 grados hacia la parte inferior de nuestra geta, y debe ser una cantidad razonable para evitar atoros, y malestares dentales.
- Quinto, la masticación, es imprescindible que sea lenta y delicada, con suaves movimientos de mandíbula, con leves acompañamientos de la lengua, con los ojos cerrados se degusta mejor, y algo además muy importante, nada de hablar! Este momento es glorioso, nadie ni nada nos debe interrumpir, no nos interesa nada ni nadie, sólo lo que estamos mordiendo, no hay charla, no hay pensamientos, sencillamente placer de estar saboreando esa pata de pollo que encontramos en la basura del vecino.
- Sexto y ante-último, tragar, este acto, también debe ser lento, tranquilo con la espalda bien derecha, los hombros relajados, la mente en blanco y con la mirada en el siguiente bocado.
- Séptimo y último, cuando terminamos de deglutir, bebemos un poco de líquido, en lo posible no gaseoso, con cortos sorbos, evitando tragar aire para luego no ponerse a hacer el papel de pelotudo como en la publicidad de Hepatalgina, y cuando ya sentimos que toda la comida bajó a donde debería estar, nos disponemos a estirar las piernas 2 minutos, y luego de recordar el sabroso sabor de lo que acabamos de morfar, nos paramos y seguimos con nuestras obligaciones.
Con este método, uno comería mejor, realmente disfrutaría el arte de comer como corresponde, y todos andaríamos con menos dolores, mejor alimentados, y con mucho mejor humor en la vida, y como diría el payaso de Francella: “A comerla……”
domingo, 26 de abril de 2009
27º edición – Tener veintipico
Holaaaaaa!!!!!!!!
Esto, más que un artículo, es un pedido, un pedido de ayuda para quien sepa darnos una mano a quienes nos sentimos atrapados entre tanta apatía, dejadez, auto-destrucción, tanto error, desprecio por uno mismo, tanta “poca” ganas de vivir de la gente que anda entre los 20 y los 29.
Noto dentro de mi generación de amigos y conocidos que rondan mi edad, que las cosas se tornan muy jodidas para estar bien con uno mismo, porque ya sabemos que la etapa entre los 13 y 17 años es muy complicada y traumática, pero hoy en día, nos advertimos que tener veintipico es una cosa muy difícil de llevar. Va más allá de las obligaciones que podamos tener cada uno de nosotros, es una cuestión de que vemos como el tiempo pasa y no pudimos ni podemos organizarnos para tener un futuro que nos hubiese gustado vivir. Nos hallamos frente a una situación que sabíamos que vendría, pero nos toma por sorpresa y nos deja bastante perplejos, prácticamente lo único que veo entre la gente de mi generación, es problemas, desocupación, drogas, desastres amorosos, hijos no deseados, un futuro que más que incierto, forma parte de una “tierra de nadie”.
Un día escuché a Dolina decir que intentemos ser aceptados tal cual somos, que no necesitamos ser menos persona ni consumir nada que no querramos para poder pertenecer, porque uno se aplasta, se achancha, se perjudica y si, termina siendo aceptado, pero, ¿a qué precio?; esta reflexión del conductor radial ya nombrado, es algo que está sucediendo a la inversa entre los veintiañeros, y la decadencia y victimización nos está destruyendo.
Por eso pido ayuda, a quien sea, a quien nos diga o nos explique a los que todavía queremos salir de esto, a los que no nos metimos tan en el fondo, a los que nos queda un poquito de luz, para saber que camino tomar. Caer en una depresión y sentir lástima de uno mismo es algo que ya no deseamos, ya la hemos superado hace rato, y no pensamos en volver a tomar esa postura tan patética y fácil. Por lo menos en la ciudad de Buenos Aires las cosas andan así, quizá en otros lares la cosa sea diferente, pero aquí cada vez somos menos los que nos mantenemos firmes sin caer en la desdicha de sentir pena por uno mismo, sin tener que recurrir a estupefacientes o alcohol para estar bien y olvidar lo malo, está todo muy podrido y no veo que haya tendencia de mejoría.
No se cuanta gente que se sienta identificada con lo que escribo leerá este artículo, pero es bueno que sepa, que todavía en esta ciudad, existimos los que aún anhelamos salir hacia delante, sin consumir nada que nos destruya, sin sentir auto-compasión, pero a la vez, las fuerzas se acaban y el tiempo nos presiona. Por esto mismo, para aquellos que nos puedan tirar un cable a tierra, rogamos nos cuenten que podemos hacer cuando la desocupación, la soledad y la falta de un futuro prometedor nos atornilla el cerebro y nuestros colegas se autodestruyen a nuestro alrededor. Prometo por mi parte, que en el próximo artículo seguiré bardeando a Silvita, y a quien me pinte , con la intención de poner un poco de humor a estos días que se ponen tan fuleros para muchos de nosotros.
Adiós!!!!!!
Esto, más que un artículo, es un pedido, un pedido de ayuda para quien sepa darnos una mano a quienes nos sentimos atrapados entre tanta apatía, dejadez, auto-destrucción, tanto error, desprecio por uno mismo, tanta “poca” ganas de vivir de la gente que anda entre los 20 y los 29.
Noto dentro de mi generación de amigos y conocidos que rondan mi edad, que las cosas se tornan muy jodidas para estar bien con uno mismo, porque ya sabemos que la etapa entre los 13 y 17 años es muy complicada y traumática, pero hoy en día, nos advertimos que tener veintipico es una cosa muy difícil de llevar. Va más allá de las obligaciones que podamos tener cada uno de nosotros, es una cuestión de que vemos como el tiempo pasa y no pudimos ni podemos organizarnos para tener un futuro que nos hubiese gustado vivir. Nos hallamos frente a una situación que sabíamos que vendría, pero nos toma por sorpresa y nos deja bastante perplejos, prácticamente lo único que veo entre la gente de mi generación, es problemas, desocupación, drogas, desastres amorosos, hijos no deseados, un futuro que más que incierto, forma parte de una “tierra de nadie”.
Un día escuché a Dolina decir que intentemos ser aceptados tal cual somos, que no necesitamos ser menos persona ni consumir nada que no querramos para poder pertenecer, porque uno se aplasta, se achancha, se perjudica y si, termina siendo aceptado, pero, ¿a qué precio?; esta reflexión del conductor radial ya nombrado, es algo que está sucediendo a la inversa entre los veintiañeros, y la decadencia y victimización nos está destruyendo.
Por eso pido ayuda, a quien sea, a quien nos diga o nos explique a los que todavía queremos salir de esto, a los que no nos metimos tan en el fondo, a los que nos queda un poquito de luz, para saber que camino tomar. Caer en una depresión y sentir lástima de uno mismo es algo que ya no deseamos, ya la hemos superado hace rato, y no pensamos en volver a tomar esa postura tan patética y fácil. Por lo menos en la ciudad de Buenos Aires las cosas andan así, quizá en otros lares la cosa sea diferente, pero aquí cada vez somos menos los que nos mantenemos firmes sin caer en la desdicha de sentir pena por uno mismo, sin tener que recurrir a estupefacientes o alcohol para estar bien y olvidar lo malo, está todo muy podrido y no veo que haya tendencia de mejoría.
No se cuanta gente que se sienta identificada con lo que escribo leerá este artículo, pero es bueno que sepa, que todavía en esta ciudad, existimos los que aún anhelamos salir hacia delante, sin consumir nada que nos destruya, sin sentir auto-compasión, pero a la vez, las fuerzas se acaban y el tiempo nos presiona. Por esto mismo, para aquellos que nos puedan tirar un cable a tierra, rogamos nos cuenten que podemos hacer cuando la desocupación, la soledad y la falta de un futuro prometedor nos atornilla el cerebro y nuestros colegas se autodestruyen a nuestro alrededor. Prometo por mi parte, que en el próximo artículo seguiré bardeando a Silvita, y a quien me pinte , con la intención de poner un poco de humor a estos días que se ponen tan fuleros para muchos de nosotros.
Adiós!!!!!!
sábado, 18 de abril de 2009
26º edición – Que linda vecindad!
Holaaaaaa!!!!!!!!
Cuando uno vive en un edificio o un PH grande, tiende a tener una diversidad muy pintoresca de vecinos que adornan de todos colores, el hogar que habitamos. Y estos, poséen ciertas características que se van repitiendo en cada inmueble poblado con más de 10 departamentos o casas.
El primer vecino que nos llama la atención, es aquel que a las 3 de la mañana, empieza: “Hijo de putaaaaa!!!!!! Te voy a matar!!!!!!!”, y correspondiendo a estos improperios, se oyen ruidos de vidrios o loza rompiéndose vaya uno a saber donde; la primera y segunda noche, nos despertamos exaltados y agitados y luego cuando cesa el quilombo, nos cuesta volver a dormirnos y nos reacomodamos en nuestro lecho deseando que todo esté bien y nadie haya salido herido. A partir del tercer día rogamos a Dios que se vayan todos a la concha de su madre, que se mueran todos los que viven ahí, que se pudran en el infierno, o a ver cuando la cana se los lleva al Borda o Moyano de una vez por todas. Durante el día los vemos felices saludando en la puerta de calle, y pensamos “quizá ya se arregló todo”, pero no, a la noche se repite la misma historia: “Te voy a matar!!!!!!!!! No corras hijo de re-mil putaaaa!!!!!!!” y ahí, comprendemos que el problema es la noche, deben ser algún tipo de zombies o vampiros que cuando la oscuridad está en su apogeo, se convierten y el odio, y una maldición extraña y antigua los obliga a comportarse como bestias salvajes fuera de control.
Luego está el “sr mascota” o la “sra mascota”, cuenta la leyenda que este tipo de vecino tiene una fascinación por los animales domésticos y no tan domésticos, quizá una leve tendencia zoofílica y guarda en su hogar un total de 153 bichos de todas clases que inundan los pasillos del tufo más asqueroso que podría haber. Perritos, gatos, loros, tortugas, hamsters, boas, gallos y peces, son lo más común que se les adjudica, y si uno tiene la desgracia de entrar a su casa, es probable que el olor a pelo mojado de la alfombra, le revuelva el stómago. A veces sale la clásica señora “fifí” con su pekinés espantoso y esquelético, a dar una vuelta manzana al reverendo pedo para mostrarse y para que todos se enteren que ella tiene toda la clase del mundo y que es una vieja que seguramente ni siquiera su propio pekinés en celo se la garcharía; o el boludazo que sale a las 12 de la noche con el mitad perro, mitad caballo arrastrado por este mismo a que el mencionado animal mitológico haga sus necesidades y quizá derribe un árbol.
Nunca falta la cadena familiar femenina chusma del lugar. Se saben todas las boludeses y trivialidades del resto del consorcio, si la del 3ª se tiñó el pelo, si el del 1d se tiró un pedo a las 17:37hs, si el pibe del 4B se la pasó cantando toda la tarde desafinadas canciones de The Beatles, si el de las mascotas se volteó a la boa, y si te frenaste a preguntarles : “¿y cómo estás?”, perdiste, fuiste, olvidate de tus siguientes 5 actividades, ya no vas a llegar a tiempo, estas parlanchinas te van a embadurnar de sus problemas, y obvio de los problemas y privacidades de todo el mundo que vive ahí. En limpio, después de escucharlas durante hora y media, vas a sacar que nunca más en tu puta vida te vas a parar a preguntarles nada, por las dudas, ni la hora.
Después, está el milico o policía que anda mandoneando al resto de sus vecinos y nadie le da pelota, la chica hermosa por la cual todos los maridos y pendejos babean al verla, el inadaptado que a las 2 de la mañana de un martes pone cumbia o marcha a todo lo que da, expeliendo por debajo de su puerta todo tipo de “aromas muy sugerentes”, el profesor de canto o el que se crée que sabe cantar, el viejo que no se muere nunca y uno comienza a pensar que es familiar o allegado de Highlander, y muchos, muchos más.
Todos ellos son quienes nos saludan cada día, nos rompen el ascensor, nos dan una mano si pueden y mantienen entretenida la convivencia en esta linda vecindad…uhhhh me voy que ahí viene la bruja del 71!!!!!!!!! Chanfle!!!!!!!!!!!!!
Cuando uno vive en un edificio o un PH grande, tiende a tener una diversidad muy pintoresca de vecinos que adornan de todos colores, el hogar que habitamos. Y estos, poséen ciertas características que se van repitiendo en cada inmueble poblado con más de 10 departamentos o casas.
El primer vecino que nos llama la atención, es aquel que a las 3 de la mañana, empieza: “Hijo de putaaaaa!!!!!! Te voy a matar!!!!!!!”, y correspondiendo a estos improperios, se oyen ruidos de vidrios o loza rompiéndose vaya uno a saber donde; la primera y segunda noche, nos despertamos exaltados y agitados y luego cuando cesa el quilombo, nos cuesta volver a dormirnos y nos reacomodamos en nuestro lecho deseando que todo esté bien y nadie haya salido herido. A partir del tercer día rogamos a Dios que se vayan todos a la concha de su madre, que se mueran todos los que viven ahí, que se pudran en el infierno, o a ver cuando la cana se los lleva al Borda o Moyano de una vez por todas. Durante el día los vemos felices saludando en la puerta de calle, y pensamos “quizá ya se arregló todo”, pero no, a la noche se repite la misma historia: “Te voy a matar!!!!!!!!! No corras hijo de re-mil putaaaa!!!!!!!” y ahí, comprendemos que el problema es la noche, deben ser algún tipo de zombies o vampiros que cuando la oscuridad está en su apogeo, se convierten y el odio, y una maldición extraña y antigua los obliga a comportarse como bestias salvajes fuera de control.
Luego está el “sr mascota” o la “sra mascota”, cuenta la leyenda que este tipo de vecino tiene una fascinación por los animales domésticos y no tan domésticos, quizá una leve tendencia zoofílica y guarda en su hogar un total de 153 bichos de todas clases que inundan los pasillos del tufo más asqueroso que podría haber. Perritos, gatos, loros, tortugas, hamsters, boas, gallos y peces, son lo más común que se les adjudica, y si uno tiene la desgracia de entrar a su casa, es probable que el olor a pelo mojado de la alfombra, le revuelva el stómago. A veces sale la clásica señora “fifí” con su pekinés espantoso y esquelético, a dar una vuelta manzana al reverendo pedo para mostrarse y para que todos se enteren que ella tiene toda la clase del mundo y que es una vieja que seguramente ni siquiera su propio pekinés en celo se la garcharía; o el boludazo que sale a las 12 de la noche con el mitad perro, mitad caballo arrastrado por este mismo a que el mencionado animal mitológico haga sus necesidades y quizá derribe un árbol.
Nunca falta la cadena familiar femenina chusma del lugar. Se saben todas las boludeses y trivialidades del resto del consorcio, si la del 3ª se tiñó el pelo, si el del 1d se tiró un pedo a las 17:37hs, si el pibe del 4B se la pasó cantando toda la tarde desafinadas canciones de The Beatles, si el de las mascotas se volteó a la boa, y si te frenaste a preguntarles : “¿y cómo estás?”, perdiste, fuiste, olvidate de tus siguientes 5 actividades, ya no vas a llegar a tiempo, estas parlanchinas te van a embadurnar de sus problemas, y obvio de los problemas y privacidades de todo el mundo que vive ahí. En limpio, después de escucharlas durante hora y media, vas a sacar que nunca más en tu puta vida te vas a parar a preguntarles nada, por las dudas, ni la hora.
Después, está el milico o policía que anda mandoneando al resto de sus vecinos y nadie le da pelota, la chica hermosa por la cual todos los maridos y pendejos babean al verla, el inadaptado que a las 2 de la mañana de un martes pone cumbia o marcha a todo lo que da, expeliendo por debajo de su puerta todo tipo de “aromas muy sugerentes”, el profesor de canto o el que se crée que sabe cantar, el viejo que no se muere nunca y uno comienza a pensar que es familiar o allegado de Highlander, y muchos, muchos más.
Todos ellos son quienes nos saludan cada día, nos rompen el ascensor, nos dan una mano si pueden y mantienen entretenida la convivencia en esta linda vecindad…uhhhh me voy que ahí viene la bruja del 71!!!!!!!!! Chanfle!!!!!!!!!!!!!
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