Holaaaaaa!!!!!!!!
Esto, más que un artículo, es un pedido, un pedido de ayuda para quien sepa darnos una mano a quienes nos sentimos atrapados entre tanta apatía, dejadez, auto-destrucción, tanto error, desprecio por uno mismo, tanta “poca” ganas de vivir de la gente que anda entre los 20 y los 29.
Noto dentro de mi generación de amigos y conocidos que rondan mi edad, que las cosas se tornan muy jodidas para estar bien con uno mismo, porque ya sabemos que la etapa entre los 13 y 17 años es muy complicada y traumática, pero hoy en día, nos advertimos que tener veintipico es una cosa muy difícil de llevar. Va más allá de las obligaciones que podamos tener cada uno de nosotros, es una cuestión de que vemos como el tiempo pasa y no pudimos ni podemos organizarnos para tener un futuro que nos hubiese gustado vivir. Nos hallamos frente a una situación que sabíamos que vendría, pero nos toma por sorpresa y nos deja bastante perplejos, prácticamente lo único que veo entre la gente de mi generación, es problemas, desocupación, drogas, desastres amorosos, hijos no deseados, un futuro que más que incierto, forma parte de una “tierra de nadie”.
Un día escuché a Dolina decir que intentemos ser aceptados tal cual somos, que no necesitamos ser menos persona ni consumir nada que no querramos para poder pertenecer, porque uno se aplasta, se achancha, se perjudica y si, termina siendo aceptado, pero, ¿a qué precio?; esta reflexión del conductor radial ya nombrado, es algo que está sucediendo a la inversa entre los veintiañeros, y la decadencia y victimización nos está destruyendo.
Por eso pido ayuda, a quien sea, a quien nos diga o nos explique a los que todavía queremos salir de esto, a los que no nos metimos tan en el fondo, a los que nos queda un poquito de luz, para saber que camino tomar. Caer en una depresión y sentir lástima de uno mismo es algo que ya no deseamos, ya la hemos superado hace rato, y no pensamos en volver a tomar esa postura tan patética y fácil. Por lo menos en la ciudad de Buenos Aires las cosas andan así, quizá en otros lares la cosa sea diferente, pero aquí cada vez somos menos los que nos mantenemos firmes sin caer en la desdicha de sentir pena por uno mismo, sin tener que recurrir a estupefacientes o alcohol para estar bien y olvidar lo malo, está todo muy podrido y no veo que haya tendencia de mejoría.
No se cuanta gente que se sienta identificada con lo que escribo leerá este artículo, pero es bueno que sepa, que todavía en esta ciudad, existimos los que aún anhelamos salir hacia delante, sin consumir nada que nos destruya, sin sentir auto-compasión, pero a la vez, las fuerzas se acaban y el tiempo nos presiona. Por esto mismo, para aquellos que nos puedan tirar un cable a tierra, rogamos nos cuenten que podemos hacer cuando la desocupación, la soledad y la falta de un futuro prometedor nos atornilla el cerebro y nuestros colegas se autodestruyen a nuestro alrededor. Prometo por mi parte, que en el próximo artículo seguiré bardeando a Silvita, y a quien me pinte , con la intención de poner un poco de humor a estos días que se ponen tan fuleros para muchos de nosotros.
Adiós!!!!!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Que se puede decir, rememorando la nunca bien ponderada campaña anti narcóticos baratos realizada por el afrancesado Tellerman algunos años atrás: “Deja el PACO, volve con tu novia”.
ResponderEliminarSaludos.